Cercos oscuros bajo las ventanas, verdín en las esquinas, pintura que se abomba y cae a placas… Las manchas de humedad son la señal más visible de que un muro exterior ha dejado de protegerse. En Asper llevamos más de dos décadas dedicados a la rehabilitación de fachadas en A Coruña y hay algo que repetimos en cada visita: esas manchas casi nunca se arreglan con una capa de pintura nueva.
¿Por qué aparecen las manchas en la fachada?
El clima atlántico es exigente. Lluvia fina y persistente, viento cargado de salitre y semanas enteras con la humedad relativa muy alta. Cuando el revestimiento pierde su capacidad impermeable, el soporte absorbe agua, tarda mucho en secar y empieza a dar avisos:
Manchas grises o negruzcas, por la suciedad retenida y las colonias de microorganismos que se instalan sobre la superficie húmeda.
Verdín y moho, habituales en las zonas de sombra y en los encuentros con canalones y bajantes.
Eflorescencias blanquecinas, sales del propio mortero que afloran cuando el agua se evapora.
Pintura abombada que se desprende a placas porque el vapor de agua no encuentra salida.
A todo esto se suman los puentes térmicos: en los frentes de forjado y en las jambas de las ventanas la temperatura del muro baja más que en el resto, el vapor condensa justo ahí y la mancha reaparece siempre en el mismo sitio, a veces también por el interior.
Qué cambia con nuestra instalación de fachadas SATE en A Coruña
El sistema de aislamiento térmico por el exterior envuelve el edificio con paneles aislantes, malla de refuerzo y un acabado continuo. Ese abrigo hace dos cosas a la vez: frena la entrada del agua de lluvia y mantiene el muro a una temperatura estable, de modo que el vapor deja de condensarse sobre su cara interior. Por eso la instalación de fachadas SATE ataca la causa y no solo el síntoma.
El acabado exterior, además, es hidrófugo y transpirable: repele el agua líquida, pero permite que salga la humedad que el muro ya tenía acumulada. Esa es la diferencia entre tapar una mancha y dejar que la pared respire, y es lo que perseguimos en cada proyecto de aislamiento de fachadas en A Coruña.
Antes de aislar, diagnóstico
Ninguna fachada se reviste sin revisarla a fondo. Nuestros especialistas en fachadas SATE de A Coruña localizan primero el origen del agua —cubierta, canalones, remates mal resueltos, capilaridad desde el terreno—, sanean todo lo que esté suelto y, cuando hace falta, refuerzan el muro con trabajos de impermeabilización antes de colocar el aislante.
Aislar sobre un soporte que sigue recibiendo agua solo esconde el problema unos meses. Hacerlo bien, en cambio, deja la fachada tranquila durante décadas.
Pon fin a las humedades con tu fachada SATE en A Coruña
Si las manchas vuelven cada invierno por mucho que pintes, quizá el problema no esté en la pintura. Cuéntanos qué le ocurre a tu fachada y la revisamos sin compromiso: te explicaremos con claridad qué solución necesita y qué resultado puedes esperar. Estás a un contacto de dejar de repintar cada año.